Los principios en los que está basado el software libre los puedes encontrar y están recogidos de esta forma en mi artículo «Traduciendo en comunidades de software libre» donde me he tomado la libertad también de enunciarlos en orden diferente al que comunmente se usa.

Cabe primero aclarar algo que la FSF , Fundación creada para el software libre, hace en su propia definición:

 

«El «software libre» es una cuestión de libertad, no de precio. Para entender el concepto, debería pensar en «libre» como en «libre expresión», no como en «barra libre»»

«El software libre es una cuestión de la libertad de los usuarios de ejecutar, copiar, distribuir, estudiar, cambiar y mejorar el software. Más precisamente, significa que los usuarios de programas tienen las cuatro libertades esenciales.»

 

¿De qué cuatro libertades estamos hablando?

Aunque la FSF las numera tal y como aparecen en la ilustración 1, me permitiré el lujo de hacer una reordenación con el fin de aclarar la “libertad de modificación” que interesa especialmente para este artículo. Dicho esto, decimos que el software libre está basado en cuatro principios o libertades:

Libertades software libre

 

# Libertad de uso

üsalo para lo que quieras

Imaginemos que alguien se inventa una herramienta y nos la vende… ¡ah! eso sí, con la condición de que sólo la usemos para lo que diga la licencia, por ejemplo: usar sólo para pelar patatas. Estamos hablando en este caso de una limitación en el uso y, por tanto, de una licencia de software propietario (eso que casi nadie se lee cuando instalas un programa). Si la herramienta es libre, esta limitación de uso no existe. Nosotros somos responsables de elegir qué hacer con ella. Así, podemos dar otros usos a esa herramienta que sirve para pelar patatas: hacer un juguete y ponerle unos ojitos de papel, o si me pongo más dramática, emplearla lanzándola por la ventana para molestar al vecino.

 

# Libertad de estudio

En la herramienta del invento anterior, la libertad de estudiar significa que tenemos disponible el código fuente. Esto supone que disponemos del “escrito” con la composición y todas las instrucciones que hacen que la herramienta funcione. No se trata únicamente de un manual de uso, sino la propia construcción de la herramienta. Es decir, tenemos el código abierto.

Hagamos una comparación que hizo el propio Linuss Tolvars para la revista BussinessWeek (2004):
«Yo lo comparo como Ciencia vs. Brujería. En la Ciencia, todo el sistema se basa en personas mirando los resultados de otras personas, y construyendo sobre su trabajo. En la Brujería, alguien tenía un pequeño secreto y lo cuidaba, pero nunca permitía a otros entenderlo realmente y construir sobre él»El software propietario es una caja cerrada. Lo que ésta hace es una cuestión de brujería. Podemos ver su comportamiento y funcionalidad, pero no sabemos nada más. El desarrollador o inventor de la herramienta se guarda el secreto de su composición. En el software libre, al igual que en la ciencia, lo importante es que ese secreto ya no lo es, pues se convierte en público. La caja está abierta, podemos ver el secreto, podemos ver el contenido y, si entendemos el idioma (o lenguaje de programación), podremos estudiarlo e investigar sobre la herramienta. Brujería frente a ciencia.

 

# Libertad de modificación

Basándonos en la libertad anterior, podemos añadir la libertad para modificar la herramienta. Si disponemos del secreto, podemos investigar cómo hacer para añadir otras funcionalidades o hacer mejoras. Lo que supone “reformar” la herramienta y construir sobre lo que ya alguien ha hecho.

El modelo de trabajo del software libre es, por tanto, el de compartir y el de colaborar. Los resultados de las investigaciones se publican, se divulgan y sirven para nuevas investigaciones. Este es principalmente el modelo sobre el que la humanidad ha innovado y avanzado.

 

#Libertad de copia y distribución

Si puedes, cópiala y distribúyela con la reforma o sin la reforma, pon la herramienta en una caja de flores y envíasela a tu amiga como regalo, distribúyela por el metro a todos, o tírala en paracaídas o desde un avión. Hablamos entonces de licencias “copyleft” (literalmente en inglés “deja la copia”) en contraposición al “copyright” del software propietario.

 

¿Dónde quedan los derechos de autor?

Si puedes hacer lo que quieras ¿para qué necesitas una licencia?

Aunque la explicación de los distintos tipos de licencias copyleft excede al tema de este artículo, podemos resumir en que:
1. Se debe mencionar a los autores
2. Estás obligado a dejar la herramienta libre para que otros puedan hacer lo mismo que tú

 

Existen licencias con algunas restricciones, pero siempre se permite la copia y distribución.

Las libertades 1 y 3 requieren acceso al código fuente porque estudiar y modificar software sin su código fuente es muy poco viable.

 

 

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